Aveces llegas a un punto en la vida en que solo recibes decepciones de la gente a la que más aprecias, a la que más quieres o la que más has querido. En esos momentos te das cuenta de que muchos no son lo que creías que eran, en esos momentos te das cuenta de quien vale la pena y quien no. Amig@s que dejan de hablarte sin darte motivos, intentas recuperarlos, pero ellos se niegan, no ponen de su parte, y a ti, aunque te duela, tienes que aceptarlo y seguir adelante, renunciar a esa amistad. Porque, amistad, es una palabra demasiado grande que muchas personas no merecen. Aveces esperas que sucedan unas cosas, pero no sucede eso y además lo que sucede en realidad es todo lo contrario. Llega un momento en que las cosas quedan bien claras, y no puedes remediarlo. Es cierto que en la vida hay muchas cosas buenas, pero aveces tuvimos algunas maravillosas que queremos recuperar y no logramos recuperarlas.
Por eso, hay que seguir adelante con las cosas buenas y aunque no hagamos más que llevarnos decepciones, darnos cuenta de que siempre tendremos algo bueno en nuestras vidas, aunque duela dejar otras cosas maravillosas en el pasado, y no por tu voluntad.
Y por ello, finalmente, doy gracias a todo lo bueno que sigue en mi vida, y recibiré con los brazos abiertos a todo lo bueno que venga, y a todo lo bueno que quiera volver.